
Comer bien satisface la mayoría de nuestras necesidades, me dijeron un día...
"La cocina a mí me cambio la vida, darme cuenta que iba a ser mi futuro y
empezaba a ser parte de mi presente dio origen a lo que hoy repito con tanto
orgullo: comiendo bien, no necesitamos nada más."
Mi vocación gastronómica comenzó a los 6 años, viendo cocinar a mi abuela
las pastas de todos los domingos .Todavía en aquel entonces no hacia mas que
observar y ansiar con ganas degustar sus exquisiteces.
A los 9 años comencé a sentir lo que era producir en la cocina, todo se lo debo de mi padre, quien con su acotado gusto se dejaba agasajar con mis preparaciones de los viernes, sábados y domingos. Comer comidas tan básicas, relajado en su sillón me hizo conocer un aspecto más del mundo de la gastronomía.
Tenía 12 años cuando alguien me fue convenciendo aun mas de mi devoción por permanecer almuerzos y cenas en la cocina de mi casa: “la Diabetes”.
La diabetes (una dolencia enfocada en su mayoría a la comida) empezó a enseñarme, junto con la ayuda de mi madre, que comidas e ingredientes había tantos como seres humanos en el mundo. Así fue que conociendo día a día más lo que me beneficiaba o no a mi dieta, creaba sabores que hasta el momento no formaban parte de mi rutina; en esta maravillosa parte, mi madre era la que por fin se sentía agasajada de lunes a jueves por mí. La iniciativa y creatividad comenzaban a redundar en mi aspecto culinario.
Ir a comer afuera y probar comidas de otras personas en aquel entonces, era una de mis mayores pasiones.
Ya tenia 16 años cuando comencé a relacionar la gastronomía con un estudio, así fue que averiguaba y me curioseaba sobre diferentes temas de cocina. De esta manera encontré mi primer paso teórico con la gastronomía: estudias en un Instituto, que pasionalmente marco el comienzo de una nueva etapa.
Dulces, carnes, hidratos de carbono… sal, frutas, condimentos, todo entraba en mi tecnolecto diario, combinando olores y sabores de todas formas y colores, desenvolviendo un paquete lleno de misterios.
Comencé a viajar y descubrir en cada lugar algo nuevo para de esta forma traerlo a casa y de esta forma abrir mi curiosidad.
Al terminar la escuela secundaria, apasionado por todo lo que había vivido de la mano con la gastronomía, quise dedicarme solo y únicamente a un estudio aun mas profundo. Así fue que conocí mi profesión: Licenciado en Gastronomía.
Hoy en día, con 20 años, no estoy mas que orgulloso de mis estudios, mis experiencias vividas dentro y fuera de una cocina y por sobre todas las cosas, mi evocada decisión a vivir de por vida a brindar lo mejor de mi.
Ahora me postulo intermitentemente en que el día de mañana la gastronomía tome tanto prestigio y sabor como el que viene logrando desde hace algunos años.